12 junio 2009

Tía Julia

Viví con la tía Julia durante casi dos años y nuestra vida en conjunto estaba llena de sutilezas, humor, confianza y cálida compañía. En su casa, el espacio se tornaba de una placidez absoluta: sus riquísimas comidas, su modo de consentirme, los ratos que pasábamos viendo películas viejas, etc. Recuerdo su voz, su sorprendente vitalidad y ritmo cotidiano a sus 86 años. Las noches en que me revelaba su vida, familiares, amigos, anécdotas. Extraño su presencia.











1 comentario:

Carmen dijo...

A mi tambien se me ha quedado en el corazón.Su casi mágica actitud ante la vida deja mostrar esa capacidad de disfrute hasta de la cotidianeidad mas imperceptible.Su inteligente sentido común para explicar sensaciones, emociones y conducta humana,sintetizan la manera placida y feliz con que asume y goza su amor por la vida con todos sus ciclos ,siempre con intereses por el hacer y compartir lo que vive.Yo estoy con ella al apresar el recuerdo de los dias, en que tambien a mi ,abrió su corazon y afortunadamente me quede con parte de el.Mi tia la descendiente de aristocratas y clerigo, la que vivió la guerra civil, la que ha amado intensamente,la que sabe empequeñecer la brecha entre la soledad y la compañía al seguir amando lo que le rodea. Un abrazo fuerte y un sincero y gran afecto.Carmen Porqué Gorgé